Consejos que nadie te dará acerca de las inspecciones...(Capítulo 1)

Consejos que nadie te dará acerca de las inspecciones…(Capítulo 1)

Desde buscadorderesidencias.info queremos exponerte un caso que nos ha llegado a través de nuestra sección de “El Chivato”. Se trata de una historia real sobre una inspección vivida por una residencia. Siendo fieles a la esencia de esta sección, vamos a mantener el anonimato de todos los implicados en la trama.

Queremos aprovechar esta historia para, primero, identificarte aquellos aspectos divertidos del cuerpo de inspección que, por supuesto, son como para recopilarlos en un libro de ficción. Seguro que estos aspectos te resonarán, ya que probablemente muchos de vosotros habéis vivido situaciones parecidas cuando habéis tenido la gran esperada visita del “cuerpo de inspección”. Por último, queremos aprovechar para darte algún que otro consejo, para afrontar el momento de la inspección con total calma y seguridad, ya que nosotros mismos estuvimos al frente de la dirección y gerencia de una residencia durante más de trece años.

La historia que nos ha llegado es la siguiente:

Érase una vez… estábamos en plena inspección y a las inspectoras les dio por echar un vistazo, entre otras cosas, a la COCINA, y qué era lo que estábamos cocinando ese día. Por supuesto, las inspecciones suelen llegar a las 9:00 de la mañana y lo primero que hacen es preguntar por la dirección del Centro. En ese sentido, suelen ser muy impacientes y no entienden que las directoras de los Centros tenemos que llevar a nuestros hijos al colegio y llegar al trabajo. Pues bien, esos 15 minutos que tiene que esperar lo viven como si fuese una verdadera “ofensa” personal y eso se traduce en el “mal iogurt” que desprenden cuando empieza la inspección.

Una vez hemos hecho el inciso de la inspección, volvemos a la COCINA, ya que lo primero que quisieron analizar las inspectoras fue el menú de ese día. Entramos a la cocina y, evidentemente nos pusimos batas y gorros. Al entrar ataviados con el “disfraz”, nos dirigimos a las cámaras y estuvimos analizando los contenidos de estas, es decir, la de los congelados, la de la carne, la de los lácteos, la del pescado y la de la fruta y verdura. En ese sentido, contábamos con una precámara que nos ayudaba a mantener la fruta y que, sobretodo, nos ayudaba también a mantener la temperatura del interior de las cámaras. Estuvimos examinando los registros de temperaturas, así como los albaranes de recepción de la mercancía, los pesajes de entrada y la separación de los cartones, para no meterlos en las cámaras por higiene. Estaba todo en perfecto estado de revista.

Seguimos con la inspección, con un cabreo importante por parte de la inspectora (se le notaba en la cara) ya que, de momento, no había podido “cazar” ninguna equivocación por nuestra parte. Es entonces cuando entramos en la cocina, en la zona de los fuegos, para examinar el contenido del menú. Si os somos sinceros, no recordamos el menú exacto de aquel día, pero lo que recordamos de las palabras de la inspectora fueron, de manera seria como un limón:

“Esta comida no contiene la proteína necesaria, ya que no veo carne o pescado suficiente…”

Frente a esa afirmación casi nos caímos al suelo con la parte final de la espalda. Nuestro estupor fue mayúsculo y le dijimos que, por favor, volviese a repetirnos esa afirmación. Con un par de narices, la inspectora nos volvió a repetir ese “esperpento”, a lo cual le pedimos, por favor, que hiciese mención de aquel aspecto en el acta de inspección, ya que era una afirmación atrevida y muy relevante de la “formación profesional” de dicha inspectora. Evidentemente, lo que nos preocupaba es que semejante barbaridad saliese por la boca de esa inspectora, lo cual nos llevó a insistir a que se hiciese constar en el acta.

Por suerte, constó en acta…

Pues bien, aparte de otros detalles que dejaremos para otros capítulos (casi un libro podríamos escribir de lo que nos está llegando a “EL CHIVATO”), la afirmación de la inspectora figuró en el acta de inspección.

¿Qué hicimos al respecto y qué debes hacer si te encuentras en esta situación…? (Aquí empieza el inicio del consejo)

De cara a la contestación que debes hacer frente a una inspección, debes objetivar todos los datos. En ese sentido, lo primero que hicimos fue recuperar las fichas de plato del menú de aquel día para comprobar el contenido de los ingredientes que conformaban cada plato para, por supuesto, objetivar las proteínas, grasas, hidratos de carbono y azúcares del contenido. Una vez pudimos comprobar que las proteínas que se contenía en el menú diario de cada usuario, nos asaltó a la cabeza la siguiente duda:

 ¿Es posible que la inspectora no tenga ni idea de que las proteínas no sólo se contienen en carne y pescado y que las verduras también contienen proteínas…?

Pues por el acta de inspección, se hizo evidente que la inspectora no tenía ni idea de nutrición y que, simplemente, se fijó si el menú contenía suficiente carne o suficiente pescado. Ese punto concreto nos preocupó muchísimo, lo que nos hizo pensar que el resto de puntos del acta de inspección eran absolutamente arbitrarios y que esta persona no tenía ni idea de lo que era, realmente, una residencia y la GESTIÓN COMPLICADÍSIMA que está detrás de un negocio de este tipo.

Con esta experiencia vivida por unos compañeros de sector, te queremos decir desde buscadorderesidencias.info que no tengas miedo de la inspección, ya que son personas y cometen muchos fallos (como todos nosotros), además de caer en incorrecciones garrafales “de libro”. Frente a estas situaciones no te queda otra que ser escrupulosa, correcta, paciente y rigurosa.

Pues ahí reside nuestro consejo. Tienes que tener claras tus fichas de plato del menú de cada día y tener contadas las calorías, así como los nutrientes de cada plato. Si tienes eso bien controlado, debes (simplemente) relajarte y recibir a la inspectora con una sonrisa, ya que cada pregunta que te haga tendrá una respuesta bien clara.

Evidentemente te puedes encontrar con inspectoras que, literalmente, cuentan las “piezas de pollo” que se están cocinando en el horno si ese día tienes pollo al horno con patatas. Desde buscadorderesidencias.info te recomendamos que si tienes 70 residentes que no comen triturado, debes tener (como mínimo) 70 patas de pollo en las bandejas del horno, ya que debemos partir de unos mínimos coherentes.

Por supuesto, te recomendamos desde buscadorderesidencias.info que esos mínimos deben estar resueltos. Si esos mínimos están cubiertos y resueltos, es evidente que no vas a tener problemas de cara a la inspección, ya que estarás cumpliendo con lo que te va a exigir la Administración competente.

Dicho eso, ¿Has pedido, o sabes qué es el informe de inspección…? Eso lo dejamos para el capítulo 2 de “Consejos que nadie te dará de cara a las inspecciones…”

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